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El histórico show que transformó la final del Mundial 2026

Shakira brilla junto a niños bailarines africanos en un medio tiempo inédito

El MetLife Stadium de Nueva Jersey acaba de ser testigo de un giro histórico en las finales de la Copa del Mundo. Con el marcador congelado en un tenso 0-0 entre España y Argentina, el césped se convirtió en un escenario gigante para el primer show de medio tiempo en la historia del torneo.

Producido junto a Global Citizen, el espectáculo duró 11 minutos exactos y rompió los moldes de lo que se acostumbra a ver en el fútbol, demostrando que la música y el deporte pueden jugar en el mismo equipo por una causa urgente.

La curaduría artística tuvo el sello de Chris Martin. El vocalista de Coldplay diseñó una transición impecable entre la adrenalina del juego y el festival musical. Shakira fue la encargada de encender la mecha interpretando "Dai Dai", el tema oficial, junto al nigeriano Burna Boy. La barranquillera no estuvo sola; su potente actuación se creció gracias a la energía de un grupo de niños bailarines africanos que se robaron la atención de los miles de espectadores.

"Queríamos que el mundo viera la fuerza de las nuevas generaciones. El fútbol sana y la música educa", comentó emocionada la colombiana tras bajarse del escenario.

La descarga de adrenalina continuó con Madonna, quien apareció sobre un automóvil conducido por las leyendas brasileñas Ronaldo y Ronaldinho mientras sonaba su clásico "Music". Acto seguido, el ritmo cambió drásticamente con la entrada de BTS y Justin Bieber, quienes coordinaron una coreografía de K-pop impecable.

Para el cierre, el director venezolano Gustavo Dudamel tomó la batuta junto al coro infantil de Nueva York PS22, sellando el evento con un emotivo mensaje de paz mundial.

A nivel logístico, el reto era monumental. Aunque se temía un parón de media hora que afectara el rendimiento de los futbolistas, la FIFA acotó el descanso a un total de 27 minutos entre montaje, show y desmontaje.

Detrás del despliegue hubo un fin claro: impulsar el Fondo de Educación de la FIFA para recaudar 100 millones de dólares destinados a la escolarización infantil. El balón volvió a rodar, pero la música ya había dejado su huella.

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