Brasil, la mayor economía de América Latina, redujo su déficit en cuenta corriente hasta el 2.46% del producto interno bruto (PIB) en los últimos doce meses concluidos en junio, frente al 2.60% registrado el mes anterior, informó este martes el Banco Central.
El saldo negativo entre lo que el país ingresó y gastó en sus transacciones internacionales relativas a comercio, rentas y transferencias alcanzó así los US$61,400 millones (unos US$54,000 millones) en términos interanuales.
Brasil también redujo su déficit en cuenta corriente con respecto a los doce meses concluidos en junio de 2025, cuando la diferencia era el equivalente al 3.52% del PIB.
Solo en junio, el déficit en cuenta corriente brasileño alcanzó los US$2,300 millones, lo que supone una reducción del 55.7% frente al mismo mes de 2025.
En la misma comparación, el superávit en la balanza comercial aumentó en US$3,600 millones, mientras que el déficit de servicios creció en US$700 millones.
En este contexto, las exportaciones registraron un nuevo récord y llegaron a US$36,400 millones en junio, lo que supone un incremento del 24.8%, pese a la incertidumbre imperante en el comercio internacional a raíz de la guerra arancelaria de Estados Unidos.
Brasil es uno de los países más afectados, ya que la Administración de Donald Trump ha impuesto aranceles adicionales del 25% y del 12.5% sobre un buen número de productos brasileños por supuestas prácticas comerciales “desleales” y uso de trabajo forzoso en sus cadenas productivas, respectivamente.
Además, las importaciones crecieron en junio pasado menos que las exportaciones (+15.3%), hasta totalizar US$27,600 millones.
El déficit en la cuenta de servicios sumó el mes pasado US$5,100 millones, un 15.9% más frente a junio de 2025.
Por otro lado, Brasil recibió en junio US$9,100 millones en inversión extranjera directa (IED), casi tres veces más que en el mismo mes de 2025.
En los últimos doce meses concluidos en junio, la inversión extranjera directa fue de US$89,300 millones, equivalente al 3.58% del PIB, por encima del 3.19% registrado en el mismo periodo del año anterior.
El nivel de reservas internacionales del país sudamericano bajó en junio hasta los US$367,600 millones, tras restar US$3,600 millones en relación a mayo pasado.
Después de crecer un 3.4% en 2024 y un 2.3% en 2025, la economía brasileña está en fase de desaceleración y todas las previsiones prevén un frenazo para este año que limitará la expansión del PIB del país a un 2%.









